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Análisis anatómico

Se basa en el estudio de las partes que componen un objeto, su estructura, sus formas, sus dimensiones y las características superficiales. Se observa al objeto desde distintos ángulos y se analizan estos aspectos, analizando tanto lo visual como lo táctil.

Para realizar esté análisis es conveniente hacer un dibujo de conjunto y de las partes, utilizando las normas de representación gráfica y señalando en el mismo cuantos más datos, mejor. Para realizarlo es necesario recordar nuestros conocimientos, así como consultar diversas informaciones.


La estructura permite definir la configuración de un objeto, identificando si es simple (está constituido por una sola pieza) o compuesto (formado por más de una pieza). En general, cuanto más complicado es el uso de un objeto, más piezas son necesarias en su fabricación.

Una estructura es un conjunto de elementos dispuestos y organizados de determinada manera y estableciendo entre sí determinadas relaciones.

Se plantea en éste análisis un reconocimiento de las partes del producto, el modo en que están dispuestas, y de ser necesario, un despiece del mismo, la determinación de la misión de cada uno y las relaciones entre ellos.
La forma de un producto no es caprichosa. Obedece a los requerimientos, necesidades, gustos y preferencias de los usuarios. Además, en muchos casos debe de ser bien estudiada para ahorrar material.

Analizamos sus contornos, su perfil, sus bordes, sus colores, su textura, sus aristas, su superficie... su aspecto exterior. Estas características externas son los rasgos del objeto más próximos a nosotros. Su análisis posibilita la descripción de la forma característica de los objetos y de la relación que ésta tiene con la función que cumple ese producto tecnológico.

La forma asocia la configuración del objeto con su apariencia geométrica. Se distinguen tres tipos de formas: lineal, plana y volumétrica.

  • La forma lineal es propia de objetos en los que existe un claro predominio de una magnitud longitudinal, como los bolígrafos y los clavos.
  • La forma plana corresponde a objetos en los que predominan dos magnitudes lineales de diferentes direcciones, quedando de esta manera claramente identificable el contorno del objeto. Las hojas de papel, las tarjetas de crédito o las monedas son ejemplos de objetos planos.
  • La forma volumétrica es propia de objetos en los que no existe predominio de ninguna magnitud lineal respecto a cualquier otra. En este caso es necesario indicar la característica del sólido capaz asociado a la configuración del objeto: cúbico, poliédrico, cónico, cilíndrico, esférico, etc.

El tamaño es un aspecto que debe ser considerado desde distintos puntos de vista, así:

  • El tamaño absoluto se refiere al objeto considerado en sí mismo, es decir, individualmente, pudiéndose valorar sus magnitudes con ayuda de los instrumentos de medida correspondientes.
  • El tamaño relativo valora las magnitudes del objeto tomando como referencia otros objetos próximos a él, pudiéndose indicar que es más largo, menos grueso, etc.

El uso de objetos de diferente tamaño viene impuesto a menudo por las características físicas de cada persona; se debe de tener en cuenta el punto de vista ergonómico, es decir las dimensiones de los objetos con relación a las personas que los manipulan.

En las características superficiales podemos apreciar su color y su textura

El color es un aspecto que es evaluable en función del entorno en el que se halla incluido el objeto, pudiendo dar lugar a sensaciones cromáticas diferentes, como armonía y conjunción; o bien, contraste y señalización.

El color que presenta un objeto puede ser natural, en cuyo caso este aspecto depende exclusivamente de la naturaleza del material, o bien puede ser artificial, obtenido por recubrimiento de la superficie del objeto con alguna sustancia específica (barnices, pinturas, tintes, etc.).

El color es una forma de comunicación muy utilizada en la vida cotidiana. Se emplea en diferentes ambientes para llamar la atención sobre situaciones particulares, como las situaciones de peligro. También se usa para identificar sustancias peligrosas y cualidades de las mismas: gases, material radiactivo, fluidos inflamables, alta temperatura, etc.

Además, el color tiene en muchas ocasiones una misión práctica relacionada con la temperatura. Los colores oscuros absorben más la radiación solar, por lo que son indicados para lugares fríos en edificios, ropas, etc. Por el contrario, los colores claros absorben menos la luz del Sol, por lo que se utilizan más en lugares con climas más cálidos.

La textura es el aspecto percibido a través de la superficie del objeto. Depende de dos factores: el material empleado en su fabricación y el tratamiento al que ha sido sometida dicha superficie. Se distinguen varios tipos de texturas superficiales: pulidas, mates, brillantes, rugosas, lisas, suaves, ásperas, estriadas, etc.

Pregúntate

  • ¿Qué forma tiene el objeto? (unidimensional, bidimensional, tridimensional?
  • Medidas: anchura, altura, profundidad.
  • Masa, volumen, densidad, etc.
  • Haz un croquis (acotado) del objeto.
  • Vistas del objeto (acotadas)
  • ¿Cómo es la textura del objeto?
  • Colores que predominan en el objeto.
  • ¿Encaja en el entorno en el que habitualmente se mueve el objeto?